08.08.07
¿Licitar o no licitar?
En un artículo muy interesante de Francotirador se cuestiona el hecho que no haya habido licitación en algunos puntos relevantes. El argumento de Cristián va por el lado que efectivamente, si bien no existe un pago del Gobierno (o Estado) hacia Microsoft, sí hay costos asociados. Pero creo que esto se puede considerar desde otro punto de vista.
Veamos primero que es posible identificar 3 criterios por los cuales se podría determinar si es o no necesario exigir licitación o concurso público:
- si existe o no pago por parte del estado hacia el oferente
- si existe o no un costo asociado que deberá solventar el estado
- si existe o no un beneficio directo para el oferente por haber sido elegido
Es bastante evidente que en el primer punto, si existe un pago (puede ser a partir de cierto monto y no cambiaría mucho la lógica), entonces debe haber un proceso transparente de adjudicación.
En el segundo caso pueden surgir mayores discrepancias. Pero al fin y al cabo, el estado debe velar por los recursos de los ciudadanos y por ende debe fijarse que “aceptar regalos” no se transforme en algo más caro que simplemente decir “no, gracias”.
El tercer punto es quizás un poco menos directo, pero pienso que es igualmente válido. El estado administra diversos recursos ajenos, ya que son de los ciudadanos, y está obligado a actuar en el mejor interés de éstos. Cuando el estado toma la decisión de utilizar un servicio por sobre otros, puede estarle generando un gran valor al oferente de ese servicio. Ese es el caso del acuerdo, y por lo mismo debiera haber un proceso de adjudicación transparente y amplio, en el cual otros actores también puedan postular a obtener el beneficio de obtener ese valor si están dispuestos a prestar el servicio.

Francotirador said,
August 8, 2007 at 4:43 pm
Gracias por la mención, Jens y precisamente ese es el punto: ser transparente. Asegurar a la ciudadanía que sus recursos -aportados con su trabajo e impuestos- están siendo bien invertidos.
Para mí un ejemplo claro es el proyecto Fibra Óptica Sur Austral impulsado por la Subtel para proveer conectividad a toda la zona de Aysén y Chiloé en la Región de Los Lagos.
En él, tanto el Estado como la empresa privada -en este caso Telefónica del Sur- hacen aportes en partes iguales para financiar el proyecto y es más: Telsur se lo adjudicó mediante concurso público.
Ojalá el Ministerio de Economía aprenda de este ejemplo.
Mauricio said,
August 8, 2007 at 6:19 pm
No entendí los puntos dos y tres como argumentos para licitar:
a) Una licitación se realiza para seleccionar, pero este acuerdo no es excluyente y otras firmas podrían establecer acuerdos similares.
b) No me parece que licitar sea el mecanismo correcto para “velar por los recursos de los ciudadanos y por ende debe fijarse que “aceptar regalos” no se transforme en algo más caro…”
c) Respecto del tercer punto… se entiende que cualquier organización interesada en un acuerdo de este tipo busca un beneficio, y no veo nada malo en eso. No entiendo como derivas a “por lo mismo debiera haber un proceso de adjudicación transparente y amplio, en el cual otros actores también puedan postular a obtener el beneficio de obtener ese valor si están dispuestos a prestar el servicio”.
Definitivamente tus conclusiones no me parecen lógicas, en particular porque (insisto) el acuerdo no es excluyente.
Jens Hardings said,
August 8, 2007 at 6:37 pm
Mauricio: gracias por tus comentarios.
Sobre a): En realidad debiera haber sido más específico. Me refiero a una parte del acuerdo, la que define que existirá un nombre de dominio en Internet, dentro del cual se dispondrá de un “domicilio digital” para cada ciudadano chileno.
Por restricciones técnicas, y para que tenga sentido el tema, puede haber un solo dominio, administrado por un solo proveedor para esto. Por lo tanto, sí es excluyente, porque solamente un proveedor va a tener el “domicilio digital” oficial respaldado por el gobierno.
Sobre tu punto b), puede que no se use una licitación, pero sí se requiere un proceso claro y transparente. Pienso que una licitación sí aplica, porque a la larga, el estado le está proveyendo algo al oferente (HH de definición de un proyecto, información accesible de cierta forma, etc), que de otra forma le costaría obtener. Por ende, el oferente se está ahorrando esos recursos y no resulta justo que ese ahorro se le asigne a uno sin que otros oferentes tengan la opción de participar.
Respecto al punto c), no critico que exista un beneficio ni que se busque ese beneficio. Solamente que en tal caso no se puede argumentar que es innecesario un proceso de selección que determina a quién se le asigna ese beneficio, sobre todo considerando que sí existe una exclusividad asociada.
Mauricio said,
August 9, 2007 at 4:04 pm
a) “… existirá un nombre de dominio en Internet, dentro del cual se dispondrá de un domicilio digital para cada ciudadano chileno”. Planteado así se requiere exclusividad y concuerdo que para esta parte aplica una licitación, o modificar el modelo (por ejemplo, que cada persona pueda definir su dirección Internet sin amarrarse a ningún proveedor).
b) Cuando dices “el oferente se está ahorrando esos recursos y no resulta justo que ese ahorro se le asigne a uno sin que otros oferentes tengan la opción de participar”… sigo sin entender por que dices que otros eventuales oferentes no podrian participar, siendo que el acuerdo no es excluyente (aparte de lo dicho en el párrafo anterior).
c) Me parece que estamos de acuerdo para la parte que requiere exclusividad, y entiendo que para el resto también podríamos convenir que un modelo de licitación no aplicaría.
Saludos
Jens Hardings said,
August 9, 2007 at 4:41 pm
Mauricio: efectivamente me refiero solamente a la parte que requiere exclusividad. En el resto en realidad no se requeriría una licitación ni concurso público.
Pero sí creo que es necesario, y entiendo que en varias reparticiones tienen esa política, es evaluar si se va a incurrir en gastos como consecuencia de alguna donación y si esos gastos son razonables o no.